domingo, 4 de mayo de 2008

Ofrenda

Bailabas con los golpecillos saltarines de un piano
ajenos a los temblores de las plantas de mis pies
tu resplandor rebotaba por las paredes
cuando te besaban con el haz de tus primaveras reencontradas.

Has renunciado a tu soledad para ser ofrenda
en las manos de quien te ha dado las palabras enmarcadas
al otro extremo de la mesa oceánica de madera
del bar con sillas acalambradas.

He estado mirando a un extremo
donde el vaso se muele con la cabeza
y el cigarro hace su danza clásica por los aires
con la elasticidad de los dioses de las melodías
que se funden en el aire y parece que desaparecen
pero quedan ahi impenitentes.

No se tratan de mentiras
todo anda claro como el agua del deshielo
pero los fantasmas esclarecen su misterio
dentro de la cabeza sin cuello.

Mesa de noche

viernes, 2 de mayo de 2008

Ceniza

Nadie sabrá que mis pies estuvieron cerca de la ceniza caliente de un infierno ciego, mientras la sabiduría de la sobrevivencia de las hormigas encendía un círculo sobre el mar de la tinta guardada.

Se cuentan los ríos sin saber de los litros, sospechando que todo llega al mar sin pensar en lo que se evapora y regresa al cielo para volver a caer. Gravedades poco extraordinarias en estos días. Novedades en este momento de polvo quieto sobre la vereda.

Van pasando por la Plaza de Armas mis pies, ahora que he salido del infierno. No quiero ver mi infancia rodando por las escaleras, ni aspirar la fragancia nocturna de la refrigeradora. Llega la fragancia nocturna del mar y algo empieza a componerse.

miércoles, 30 de abril de 2008

Entrevista a Rafo Ráez

para leer dale click a la imagen y se ampliará




A propósito de los conciertos que dará presentando un nuevo disco

martes, 29 de abril de 2008

Amor y control (Rubén Blades)

"...familia es familia y cariño es cariño..."
Rubén Blades

martes, 22 de abril de 2008

El otoño sabe llegar

El otoño sabe llegar con su filo de cuchillo de mantequilla, que por no tener filo más daño hace al hacer agujeros. Este no es el caso. El otoño llega puro y amante. El frío es una invitación a buscar refugio en la sala de los cines y en los conciertos de rock. El tocadiscos todavía quiere seguir girando y el perro pide que lo saquen o pide que salga a tomar un poco de aire.


El diario con su forro verde me mira y sabe que no tengo nada que contar. El cielo y el infierno siguen ahí: tanto en la Biblia como afuera de ella. Los calendarios siguen ahí: colgados como mi guitarra partida. Los postes siguen ahí: esperando ser meados por los perros hambrientos que rellenan de ladridos la madrugada.

lunes, 14 de abril de 2008

Pelícanos y palomas

Un raro día tuve toda la suerte
tan entera que no entraba toda en mí
pero sólo fue como la arena que cae del zapato
cuando se seca luego de correr por la playa
por una noche de otoño tibio.


La suerte brillaba más que una mujer en la cama
más que los ojos del felino que come tras días
pero aprender está en los libros y el suelo y en las costras
espero que un paracetamol, un jugo de mango
y mirar a un gato amarillo
curen el dolor de cabeza y de corazón.

Los pelícanos del Callao y las palomas de Lima
también esperan la suerte para comer algún buen desecho
y no tienen dientes por masticar piedras secas
mientras espero que un café entibie mi corazón
manzanillas para calmarlo.

El pellejo de la cara espera la niebla
en el parque donde orinan los perros y se pegan
en el día o en la noche o en la pista
y la niebla que bien reza.