Posavasos
Los poemas no sirven ni de posavasos
ni para hacer barcos que se ahoguen
en los remolinos del café insomne
que recorre por la sangre hasta el cerebro
en el cráneo relleno de aire invalido.
Los poemas no sirven ni de posavasos
ni para hacer barcos que se ahoguen
en los remolinos del café insomne
que recorre por la sangre hasta el cerebro
en el cráneo relleno de aire invalido.
Hay gritos en los afiches de las calles
en las ojeras que se ennegrecen
en unos gatos recien nacidos en otoño
en la silueta del acantilado roido.
Un virus se trago las canciones que baje
y no encuentro las cintas que hace años
de la radio grabé
y los registros de los suelos se extraviaron
en su camino a la memoria tan parecida
a las mariposas que se esconden de la llovizna.
en las ojeras que se ennegrecen
en unos gatos recien nacidos en otoño
en la silueta del acantilado roido.
Un virus se trago las canciones que baje
y no encuentro las cintas que hace años
de la radio grabé
y los registros de los suelos se extraviaron
en su camino a la memoria tan parecida
a las mariposas que se esconden de la llovizna.